
Nadie hecho de menos la ausencia de Thomas Fleetwood, dueño del hotel Eden, ubicado en la localidad alpina de Bad Gastein, a pesar de que ya llevaba 4 días encerrado en un ascensor de su hotel. El hombre, de origen sueco, no llevaba teléfono móvil ya que se lo había dejado olvidado en su oficina, y aunque intentó salir por diversos medios no lo logró ya que el hotel se encontraba cerrado.
“El ascensor no se ha roto nunca y no me esperaba que esto fuera a ocurrir. Rompí un panel de cristal pequeño en la puerta del ascensor y eso me dio un poco de aire fresco para respirar. Traté de escapar por el techo del ascensor pero tampoco pude“, explicó Fleetwood a los medios. Para suerte de este hombre, su amigo que le traía pan pudo advertir que algo andaba mal cuando vio la cantidad de correo que había en el exterior del hotel sin recoger y entró en el edificio con unas llaves que tenía tras oír sus gritos al tiempo que alertaba a los bomberos.



















